Jennifer Santini, de quince años, ha estado en tratamiento psiquiátrico por sufrir alucinaciones y es inscrita por su padre, un hombre de negocios italoamericano, en un exclusivo colegio para señoritas, el Instituto Uroboros.
Desde el primer día, ella presiente que algo no está bien en ese lugar, en esa especie de castillo de cuentos aislado de las neblinosas cumbres. Jennifer resulta único testigo de un horrendo asesinato pero nadie la cree, ni ella misma acaba de creer en lo que ha visto, ya que el fantasma de las alucinaciones pende sobre ella.




