
Amaya ha cumplido treinta y se siente más que satisfecha con su vida. Vive en un ático muy chic en el centro de Madrid, su carrera como publicista está en lo más alto y con Nicolás, su novio y su jefe inmediato, se entiende a la perfección. Los dos comparten la misma pasión por el trabajo, y los dos huyen de todo aquello que implique compromiso. Bueno, para ser exactos, más él que ella.
Un día descubren que su cliente más importante está pensando en contratar a la competencia. Si pierden la cuenta, perderán los bonos a final de año y puede que hasta el empleo. ¡Tienen que impedirlo como sea! Aunque eso implique viajar al sur de India para hacerle cambiar de opinión personalmente.





