
La tranquilidad de Holly se desvanece cuando se le acerca un grupo que se le autodominada el club de Posdata: Te quiero. Los integrantes del club, iNspiradados por las últimas cartas de su marido Gerry, quieren que Holly les ayude con sus propios mensajes de despedida para sus seres queridos. Holly tiene clara una cosa: de ningún modo se dejará arrastrar hacia su duelo que dejó atrás. Le ha costado siete años reinventarse, y está preparada para salir adelante. Pero al final se da cuenta de que, cuando quieres a alguien, siempre hay algo más que decir.



