Carmen tiene la vida perfecta, pertenece a una de las familias más ricas del país, una carrera brillante, un matrimonio perfecto... pero vacío. Inesperadamente, recibe la llamada de la madre superiora del convento de las Carmelitas de Donamaría, su tata, la única persona que se preocupó por ella en su niñez, está a punto de morir.



