
Una fría mañana de invierno el cadáver de una adolescente aparece en una parada de autobús del extrarradio madrileño. El equipo del inspector Iván Moreno y del subinspector Jotadé Cortés, el único policía gitano de su comisaría, descubre que se trata de una joven desaparecida misteriosamente años atrás y que ha sido asesinada tras dar a luz. Es la última de una larga lista de secuestradas a las que han matado justo después de ser madres.
Jotadé tiene que enfrentarse a este nuevo caso mientras atraviesa una crisis con Lola, su pareja, e intenta al mismo tiempo ayudar a Lucía, que lidia con un nuevo y turbio incidente en el centro de menores donde ahora reside. Cuando otra chica desaparece, Jotadé tendrá que dejarse guiar por su extraordinaria intuición y mirar en su entorno más cercano, donde desde hace años se esconde una verdad terrible.
“Como dicen en mi tierra: el que se va sin que lo echen puede volver sin que lo llamen.”
Que gustazo volver a leer de nuevo a Santiago. No es que haya tardado demasiado en leerlo, es que al ser una compra pues las saco cuando las saco y si es que las saco.
De nuevo, no nos defrauda, como en todas sus novelas. Santiago ha superado con creces las expectativas que puedas hacerte y no hay novela que empieces y no te enganche, eso sí, pobre policía al que pille en su segunda novela de la trilogía.
La historia de los personajes sigue su curso, algo que se agradece porque los personajes siguen la historia de Indira, los que quedaron vivos :) (pequeño spoiler) y se les coge cariño.
Jotadé seguirá con sus líos con la familia y su pueblo gitano (si Jotadé es un policía gitano, parece que es raro pero yo ya conozco alguno desde hace más de 30 años) y con un nuevo caso que les salpicará más de cerca de lo que creen. Y es que nunca se sabe dónde está el enemigo, si más lejos o más cerca.
Santiago como buen guionista sabe donde dejarnos en cada momento para que necesitemos y queramos continuar con la novela. Son de esas tramas adictivas que hacen que por un momento perdamos el norte y cuando levantemos la mirada se nos haya pasado el tiempo leyendo.
Si ya os gusta Santiago, no os decepcionará. Si no lo conocéis yo os invito personalmente a empezar con la serie de Indira para no perderos nada sobre ningún personaje que pueda aparecer en esta trilogía. Porque todos los personajes ya traen una carga que creo que es importante para el peso de la trama y comprenderlos mejor.
Novela policíaca que engancha con la psicología y construcción de sus personajes, por lo fuerte de algunas escenas pero sobre todo por una buena narrativa y unas tramas que te mantienen en constante atención por sus giros y lo sorprendente de sus desenlaces.






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