
Lía lleva dos semanas de baja, con ex y sin mejor amiga, y está convencida de que el amor es una estafa con purpurina. Ha decidido quedarse en casa de su abuela, no sentir absolutamente nada y volver a su vida como si nada hubiera pasado.
En ese plan no entraba él.
Alto, con una gabardina eterna, ojeras de noches en vela y una habilidad especial para robarle el aparcamiento y sacarla de quicio desde el primer segundo. Dorian es justo el tipo de hombre al que Lía no dedicaría ni cinco minutos de su vida.
El problema es su abuela. Y las amigas de su abuela.
Porque cuando Los Ángeles de Valentín —cuatro señoras mayores con demasiado tiempo libre, cero remordimientos y una peligrosa afición a meterse donde nadie las llama— deciden que ellos dos están hechos el uno para el otro, las encerronas y las conspiraciones son un no parar. Y acabar en un concurso de televisión donde fingir que están enamorados será el menor de sus males.
¿Qué posibilidades hay de esquivar el amor en Santa Sinforosa del Pecado Ajeno?
Mi Dubli, mi Dubli, diez añazos vamos a hacer ya juntas por estos lares. ¿Quién nos lo iba a decir?
Tu escribiendo y yo disfrutando de tus lecturas.
Mi reina del humor y en cada novela nos sorprende con una nueva historia que ya no sé por donde va a ir, si detectivesca, humor negro, romántica, o un poco de todo.
A esta autora hay que leerla sin leer la sinopsis, porque leas lo que leas te va a sorprender.
En este caso, Lia (abreviando) y Dorian que nos narran en propia persona esta historia nos han dado mucho juego pero mucho.
Pero es que esta autora cuando escribe ya te da todo el juego posible. Te vas a reir con ella, te vas a emocionar, si algo puede pasar va a pasar, ¿qué te parece imposible? Con Dubli nada es imposible. Juntar a ex, para nada, a la ex amiga, a un gigoló, o no, pero qué más da, al amigo del gigoló. Disfrazar al gigoló de la protagonista, concursos de amores verdaderos por dinero cuando en realidad te odias ¿o no te odias tanto? Si la puede liar, Dublineta la lía. Es imposible no pasarte un rato de risas con ellas. Y encima siempre pone unas bandas sonoras imposibles de olvidar, pero imposibles. Ya os digo que después de diez años oigo a Camela y veo a Dubli conmigo en un tractor, imposible olvidarse de sus escenas con banda sonora. Es única.
La auténtica reina del humor. Y es que no he conocido a nadie como ella y quien la conozca me lo diga porque necesito más libros así en mi vida. Más autores que le pongan esa salsa a la vida y que te dejen en cada página con esa sonrisa o incluso esa carcajada. Porque en la vida nos hace falta cada día mucho más este género que para desgracias ya tenemos los periódicos.
Sigue así bonita, porque son diez años inolvidables a tu lado de sonrisas y carcajadas que han ido evolucionando hasta tener Amor directo al corazón equivocado a tu lado.






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